Me impresiona sobremanera como una corporación con su fuerza arraigada en el poder económico manipula generaciones enteras facilitando lo insondable, soy un alma que se ha equivocado de época porque la inmadurez infinita que contemplo induce a desesperados intentos de suicidios mentales.
Las burbujas que veíamos volar asombrados, reflejando cual espejo divagante y momentáneo, han sido olvidadas en su explosión atómica, derritiéndose en el aire consumista que al no lograr comprarlas decidió eliminarlas del mercado de la vida. Los molinos de viento en miniatura, los llamadores de ángeles estrangulados en árboles, toda esa poesía inviolada que consideraba infinita, los recuerdos de promesas dibujando garabatos en los pies.
Asteroides en una alcantarilla, queríamos en minoría, el resto del mundo exigió una cara bonita cantando en televisión. ¿Perfectos? No lo son, así los hacen ver.
Los aplausos darán espacio a la auténtica y efectiva democracia en sus aspectos diarios, una cuota de contexto y seis gotas de ilusión…determinados días me cuesta aferrarme a eso, pero la sonrisa debe surgir irremediablemente para enfrentar cualquier situación, aquellos que todavía nos deleitamos con el hecho de ver una luciérnaga resplandecer intermitente contra el nacimiento de la noche , seguimos acá, escondidos entre nuestros pensamientos, pero siempre presentes.
A menos eso creo yo, que no soy más que ustedes ni menos que ellos,
Luciana R.



